Mérida: El 16 de septiembre de 1810
Zoraima
Guédez Yépez
Archivo General del Estado Mérida
Los acontecimientos políticos que
ocurrieron en España, la ocupación de casi todos los reinos y provincias por
las tropas francesas y la prisión del Rey, tuvieron repercusión en las
provincias americanas, llevando a la formación de Juntas Conservadoras de los
Derechos del Rey Fernando VII en la mayoría de ellas. En Mérida no fue sino
hasta el 16 de septiembre de 1810 cuando se conformó la Junta a instancia del
comisionado de la Junta Suprema de Caracas, Luis María Rivas Dávila. Una vez
recibidas las noticias provenientes de Caracas y Santa Fe, el Ayuntamiento
merideño convocó a un cabildo abierto con la participación de los diferentes
sectores que hacían vida en la ciudad: eclesiásticos, militares, hacendados y
comerciantes, para tratar la situación política existente.
Luego de leídas las
comunicaciones traídas por el comisionado, la asamblea decidió que se
conformara una Junta Depositaria de la Soberanía y que todas las autoridades
coloniales cesaran en sus cargos. Con este fin, se nombraron representantes de
todos los sectores quienes tenían la responsabilidad de elegir a los doce
miembros que compondrían la Junta. La asamblea nombró como electores a seis
merideños.
Como representantes del pueblo
fueron elegidos el Presbítero y Doctor Antonio María Briceño y el Br. Lorenzo
Aranguren; el clero quedo representado por el Presbítero y Doctor Mariano de
Talavera; los militares escogieron al Sargento Lorenzo Maldonado; los
hacendados a Vicente Campo Elías y el gremio de los comerciantes a José Arias.
Estos ciudadanos fueron los
encargados de realizar la elección mediante votación secreta de los doce
vocales encargados de constituir la Junta Superior Merideña o Junta Patriótica,
además de firmar el Acta de electores conocida como el Acta de Independencia de
Mérida. Los designados para constituir dicha Junta fueron: Antonio Ignacio
Rodríguez Picón, Mariano de Talavera, Doctor Francisco Antonio Uzcátegui,
Doctor Buenaventura Arias, Juan Antonio Paredes, Don Vicente Campo Elías, Doctor
Antonio María Briceño, Blas Ignacio Dávila, Fermín Ruíz Valero, Henrique
Manzaneda y Salas, Bachiller Lorenzo de Arangureny Presbítero Reverendo Padre
Fray Agustín Ortiz.
De estos doce miembros fueron
elegidos como presidente,Antonio Ignacio Rodríguez Picón;como vicepresidente el
Doctor Mariano de Talavera y Lorenzo Aranguren como secretario, quienes juraron
defender la religión, los derechos del legítimo Soberano Fernando VII y su
legítima dinastía y los intereses de la patria. Una vez constituida la Junta
Superior de Mérida, ésta asumió la autoridad de la Provincia.
Tomo una serie de medidas para
una mejor gestión administrativa, entre las que destacan la organización de la
provincia, creando tribunales, comisiones y empleos acordes a la nueva
situación de autonomía que ostentaba; disposiciones en el ámbito económico que
permitieran la correcta administración de los recursos y la apertura de vías de
comunicación así como, obras para la defensa.
En el plano educacional decretó
la protección económica al Colegio Seminario y la erección de la Universidad de
San Buenaventura.
De esta forma, la Provincia de Mérida se sumó al proceso emancipador al
declararse independiente y autónoma.
