En su intervención, el perdedor del 14 de abril puso irrespetuosamente un ultimátum al Consejo Nacional Electoral (CNE), habló de "auto-incendios" y aseguró que tiene "la conciencia limpia".

Cual superhéroe de un cómic, dijo: “Estoy aquí para defender a los venezolanos”, al tiempo que amenazó: “Yo lo digo clarito: no se equivoquen, vamos hasta el fondo”. “Es momento de no doblegar”, repitió. Llamó al titular de la cartera de Comunicación e Información del país, Ernesto Villegas, “ministro de propaganda nazi”. Le acusó de editar sus declaraciones para tergiversar intencionadamente.
Continuó en su irrespeto a la institucionalidad democrática. De manera arrogante, puso un ultimátum al Consejo Nacional Electoral (CNE), órgano rector de un Poder Público del Estado venezolano reconocido por el mundo entero, para el inicio de la ampliación de la auditoría técnica aprobada por esta propia institución: “Estamos emplazando a que dé una respuesta el día de mañana (jueves), si no hay respuesta, diremos cuáles serán las acciones legales e internacionales que tomaremos”.
“Ustedes le dijeron al país que aquí se iba a realizar una auditoría. Esperamos hasta mañana, no vamos a esperar más tiempo. Los venezolanos no vamos a dejar que ustedes se burlen de nosotros (…) No aceptaremos ni una auditoría chucuta, ni una mamarrachada”, agregó.
Siguió en su arremetida y también a la fiscal general de la República, Luisa Ortega, le llamó “enchufada”.
Insistió en afirmar que existe ahora una supuesta persecución laboral por razones políticas, aun cuando todavía no se conoce la primera denuncia formal al respecto y a pesar de que justo la ley aprobada en Revolución protege a la clase obrera de tales acciones.
Con la rueda de prensa de Capriles coincidió una cadena de radio y televisión pautada para poco después de las 8 de la noche, en la que se transmitió buena parte del material audiovisual que demuestra cómo la violencia opositora del 15 de abril dejó bolivarianos inocentes muertos que salieron a defender la democracia y la constitucionalidad. No obstante, según Capriles, la cadena fue difundida por el gobierno “por miedo a que lo descubran”, pero no detalló exactamente qué.
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