No es de extrañar, porque el contenido de su programa contiene las semillas del empobrecimiento de todo un país, que fueron las mismas que germinaron el estallido social venezolano en 1989.
El candidato de la derecha opositora venezolana habló mucho de las propuestas de gobierno del presidente Chávez. Opinó sobre ellas, se regodeó en sus desacuerdos, las repitió una y otra vez.
"Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana. Y ¿quién nos salva a nosotros?", fue una de las burlas-incoherencias pronunciadas por el opositor Capriles en tono de burla sobre el programa de la Patria 2013-2019 propuesto por el presidente de la República, Hugo Chávez.
Sin embargo, en su exiguo discurso quiso que los allí congregados olvidaran algo trascendental para un candidato presidencial: su propio programa de gobierno. Pareciera que sus asesores, internos y externos, pagados en dólares, le suplicaron que de ello no mencionara nada.
No es de extrañar, porque el contenido de su programa contiene las semillas del empobrecimiento de todo un país, que fueron las mismas que germinaron el estallido social venezolano en 1989, llamado "El Caracazo". Así al menos lo han denunciado importantes dirigentes de las propias filas opositoras como el parlamentario William Ojeda, los exgobernadores David De Lima y Aldo Cermeño.
La reedición del paquetazo neoliberal del segundo mandato del adeco Carlos Andrés Pérez, es el objetivo de Capriles. Lo adecuado o más bien lógico es que en el cierre de su campaña hubiera lanzado, al menos asomado, los principales aspectos de su programa de gobierno. No mencionar absolutamente nada al respecto evidencia lo profundamente impopular que representa su proyecto.
Sin embargo, en su exiguo discurso quiso que los allí congregados olvidaran algo trascendental para un candidato presidencial: su propio programa de gobierno. Pareciera que sus asesores, internos y externos, pagados en dólares, le suplicaron que de ello no mencionara nada.
No es de extrañar, porque el contenido de su programa contiene las semillas del empobrecimiento de todo un país, que fueron las mismas que germinaron el estallido social venezolano en 1989, llamado "El Caracazo". Así al menos lo han denunciado importantes dirigentes de las propias filas opositoras como el parlamentario William Ojeda, los exgobernadores David De Lima y Aldo Cermeño.
La reedición del paquetazo neoliberal del segundo mandato del adeco Carlos Andrés Pérez, es el objetivo de Capriles. Lo adecuado o más bien lógico es que en el cierre de su campaña hubiera lanzado, al menos asomado, los principales aspectos de su programa de gobierno. No mencionar absolutamente nada al respecto evidencia lo profundamente impopular que representa su proyecto.
Aporrea publicó algunos de las núcleos que acompañaron el discurso de Capriles en la avenida Bolívar. Todo sobre Chávez, nada sobre su paquetazo:
Dijo que en Caracas no se va la luz, porque Chávez le temía a Caracas. Dijo que los puentes se caían por culpa del gobierno (incluyendo el de Cúpira, gobernación de Miranda). Dijo que había muchas explosiones en la industria petrolera. Por lo menos no dijo "refinera". Dijo que cada quien tiene la vida que quiere y que lo más importante es no tener miedo: "El 7 de octubre, vamos a vencer el miedo. O sea...".
A Capriles como que no sólo le quedó grande el Padre Bolívar, sino también la caraqueña avenida Bolívar.
